CALZADAS

Sonetos en versos alejandrinos

I
Amor... ¡Cuántas calzadas para alcanzar el cielo!

y teniéndote adentro... ¡Qué soledad se siente!

si la lluvia que corre se ha mostrado inclemente

en mis focos no escampa, la pradera es un velo


***

Cariño…¡Cuánto frío!... Se siente el desconsuelo,

mi cálida chaqueta de piel que me consiente

que susurra en mi oído y enciende, se hace urgente

y busco en la distancia y estando en mí, te anhelo.


***

¿Para qué he de cantar, si el silencio es mi canto?

¿Para qué declamar, tú mi verso y mi audiencia?

¿Para qué anhelo verte, si te retengo tanto?


***

Si eres sol que me alumbra, pues te tengo en mi esencia

cerraré mi ventana, para vivir tu encanto

y obstruiré para siempre la voz de la impaciencia

II

Amor... ¡ Cuántas calzadas, de ilusión, cuántos tramos!

¿ Cuántas aún nos faltan, si la suerte no avala?

¿ Cómo reiniciaremos, si el camino resbala? amor…

¡Cuánto sufrimos y cuánto nos amamos!

***

Y si tú y yo, amor mío, yuxtapuestos estamos,

¿Por qué añoro el sudor, que de tu carne exhala?

¿Por qué se niega el verso y el solfeo en tu escala,

y tus pausas son comas, silencios sin reclamos?

***

¿Para qué he de cantar, si tú eres mi balada?

¿Para qué declamar, si mi verso siempre eres?

¿Para qué anhelo verte, si estás en mi mirada?

***

Si eres sol que me alumbra, en mis amaneceres

cerraré mi ventana y estaré iluminada

y obstruiré para siempre, bemoles de placeres.


SorGalim

Milagros Hernández Chiliberti

Ingeniera de sueños